El
Análisis de Elementos a través del cabello suministra un
medio conveniente y preciso de medir la exposición crónica
a sustancias tóxicas y las deficiencias de elementos nutritivos
en el cuerpo. Usando esta prueba, el médico puede detectar rápidamente
los desequilibrios que podrían provocar condiciones tales como
fatiga crónica, depresión, ADHD, enfermedades cardiovasculares,
y problemas de tiroides.
Los excesos o insuficiencias
de elementos han demostrado tener un impacto significativo sobre la salud.
Con el aumento de las cantidades de metales tóxicos en el ambiente
y las insuficiencias generalizadas de nutrientes, la evaluación
de los pacientes en relación a los desequilibrios y excesos de
elementos es cada vez más importante. Los estudios confirman que
la exposición crónica a elementos tóxicos puede dañar
progresivamente diversos procesos neurológicos y enzimáticos,
dando como resultado una variedad de estados de salud. Los sistemas gastrointestinales,
neurológicos, cardiovasculares, y urológicos están
particularmente afectados por los elementos tóxicos.
Los elementos nutrientes, por otra parte, sirven a una variedad de funciones
diversas. Como componentes estructurales, abarcan el sistema esquelético,
y a sustancias tales como la vitamina B12, la hemoglobina, y la hormona
tiroides. Los elementos nutrientes también sirven como reguladores
celulares y cofactores de un amplio conjunto de reacciones enzimáticas.
Varios factores pueden provocar deficiencias de elementos nutrientes,
incluyendo entre éstos una dieta pobre, una mala digestión,
una mala absorción, y una inhibición competitiva provocada
por elementos tóxicos.
El cabello es quizás el mejor espécimen para detectar desequilibrios
de minerales y toxicidades. A diferencia de la sangre y de la orina el
cabello actúa como un depósito de almacenamiento para los
elementos. El folículo del cabello en crecimiento está ricamente
alimentado por los vasos sanguíneos, y la sangre que baña
el folículo es el medio de transporte tanto para los elementos
esenciales como para los potencialmente tóxicos. Estos elementos
son entonces incorporados a la proteína del cabello en crecimiento
durante la queratinización. En consecuencia, las concentraciones
de elementos en el cabello reflejan también las concentraciones
en otros tejidos corporales.
Numerosos trabajos tratan sobre la exactitud y la eficacia de la prueba
del cabello, particularmente para los metales tóxicos tales como
el mercurio. Un estudio de la E.P.A. concluyó que el cabello es
un "tejido representativo y significativo para el control biológico
de la mayoría de los metales tóxicos." El análisis
del cabello es también no invasivo, barato y permite la investigación
de interacciones de nutrientes/tóxicos.
El informe de la prueba de “Análisis de Elementos, Cabello”
incluye un índice único que muestra claramente la probabilidad
de contaminación externa para cada elemento, colocando los resultados
dentro de la adecuada perspectiva y asegurando así el más
alto grado de exactitud.
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12 elementos tóxicos –
aluminio, antimonio, arsénico, bario, bismuto, cadmio, plomo,
mercurio, níquel, talio, estaño, uranio;
16 elementos nutricionales-
calcio, magnesio, cobre, zinc, manganeso, cromo, cobalto, molibdeno,
boro, yodo, litio, rubidio, selenio, estroncio, azufre, vanadio;
5 elementos adicionales-
hierro, fósforo, potasio, sodio, titanio
Requerimientos
de Espécimen: |
0,25g de cabello (lo que cabe en una cucharilla)
Plasma Acoplado Inductivamente
Espectrometría de Masas (ICP-MS)
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